Arte, Sociedad y Comunicaciòn son terminos que estan intimamente ligados. No existe Arte sin Sociedad y viceversa. Igualmente, a traves del Arte, la Sociedad expresa sus creeencias y el Arte es un reflejo del nivel de educaciòn de una Sociedad.
A partir de esta concepción, y de las funciones del arte, se evidencia la necesidad de educar a través de la Apreciación Artística a las nuevas generaciones, a la vez que se desarrolla la sensibilidad y el sentido humanista de sus ideas y valores.
En una obra de arte se expresa una forma de conocimiento de la realidad social, basado en sus propias leyes estéticas y mediante una forma de aprehensión del mundo circundante diferente al de la ciencia, pero tan importante para la sociedad como ella. Saber apreciar una obra de arte requiere de conocimientos y es un reflejo de cultura y educaciòn.
Teniendo en cuenta estos elementos se puede desarrollar un proceso de enseñanza- aprendizaje donde el centro de este sea el conocimiento que en una obra de arte esta contenido. Los elementos formales (simbólicos) son la vía de expresión que utiliza el creador para la expresión del contenido antes enunciado.
En una obra de arte se expresa una forma de conocimiento de la realidad social, basado en sus propias leyes estéticas y mediante una forma de aprehensión del mundo circundante diferente al de la ciencia, pero tan importante para la sociedad como ella. Saber apreciar una obra de arte requiere de conocimientos y es un reflejo de cultura y educaciòn.
Teniendo en cuenta estos elementos se puede desarrollar un proceso de enseñanza- aprendizaje donde el centro de este sea el conocimiento que en una obra de arte esta contenido. Los elementos formales (simbólicos) son la vía de expresión que utiliza el creador para la expresión del contenido antes enunciado.
El arte permite transformar la sociedad en pos de nuestras necesidades, lo que incluye la consolidación de nuestros mejores valores.
La comunicación artística es la vía idónea para la educación a través de una obra de arte. Esta tiene su base en el carácter semisemiótico de la percepción del arte y en el proceso de cocreación artística. Por un lado se incorpora el elemento del simbolismo en este proceso de comunicación, pero no de un simbolismo donde predominan los significados semánticos, sino que en este caso, la relación entre significante (constituidos por los medios expresivos del arte) y el significado (proceso que exige de la descodificación por parte del perceptor utilizando su experiencia) adquiere un carácter subjetivo en dependencia de los intereses y gustos del sujeto que percibe.
Si entendemos la comunicación como intercambio de información, habría que recurrir a Arnol Hauser cuando asevera "Las obras de arte son cimas inalcanzables. No vamos a ellas directamente, sino que más bien giramos en su torno."
En el pensamiento anterior se expone que en el decursar de una obra por el tiempo, en distintas épocas y momentos de la historia, tan diferentes como lo pueden ser la prehistoria, la antigüedad, la edad media y la era moderna, ésta se encuentra lejos de ser explicada, más bien ha se enriquece con las interpretaciones, que sobre ella se emiten.
Este proceso de enriquecimiento se relaciona con la comunicación artística, que es definido por uno de los estudiosos del tema de la siguiente manera: "La comunicación artística es un suceso (….) Este suceso se desdobla en dos vertientes: se produce en la creación de la obra, e igualmente en cada una de sus recepciones-interpretaciones que reactivan el movimiento originario."
En esta definición ofrecida por Nicole Everaert-Desmedt, se percibe la dialéctica de la unidad entre contenido y forma en el proceso de comunicación del hombre con el arte. Cuando se habla del arte no se habla de un concepto general (suprauniversal), sino que debe comprenderse que este proceso de comunicación es posible entre el hombre y la obra, concretamente.
Por una parte si la comunicación se produce, como se manifiesta al inicio de la cita anterior, en la creación de la obra, hay que advertir que, en cada interpretación de la obra por parte del espectador, éste la reconstruye para sí, originandose de esta manera, una nueva obra.
Sin caer en un absoluto subjetivismo debemos precisar que una obra se reconstruye entonces de manera diferente para cada perceptor, e incluso, para el mismo perceptor en momentos diferentes( dependiendo de su estado de ànimo, nivel cultural o inspiraciòn), en dependencia del enriquecimiento de su experiencia temática o conceptual para enfrentarse al proceso de descodificación de la obra y del grado de dominio que este vaya adquiriendo en el proceso de interpretaciòn de los lenguajes artísticos.
La comunicación artística es la vía idónea para la educación a través de una obra de arte. Esta tiene su base en el carácter semisemiótico de la percepción del arte y en el proceso de cocreación artística. Por un lado se incorpora el elemento del simbolismo en este proceso de comunicación, pero no de un simbolismo donde predominan los significados semánticos, sino que en este caso, la relación entre significante (constituidos por los medios expresivos del arte) y el significado (proceso que exige de la descodificación por parte del perceptor utilizando su experiencia) adquiere un carácter subjetivo en dependencia de los intereses y gustos del sujeto que percibe.
Si entendemos la comunicación como intercambio de información, habría que recurrir a Arnol Hauser cuando asevera "Las obras de arte son cimas inalcanzables. No vamos a ellas directamente, sino que más bien giramos en su torno."
En el pensamiento anterior se expone que en el decursar de una obra por el tiempo, en distintas épocas y momentos de la historia, tan diferentes como lo pueden ser la prehistoria, la antigüedad, la edad media y la era moderna, ésta se encuentra lejos de ser explicada, más bien ha se enriquece con las interpretaciones, que sobre ella se emiten.
Este proceso de enriquecimiento se relaciona con la comunicación artística, que es definido por uno de los estudiosos del tema de la siguiente manera: "La comunicación artística es un suceso (….) Este suceso se desdobla en dos vertientes: se produce en la creación de la obra, e igualmente en cada una de sus recepciones-interpretaciones que reactivan el movimiento originario."
En esta definición ofrecida por Nicole Everaert-Desmedt, se percibe la dialéctica de la unidad entre contenido y forma en el proceso de comunicación del hombre con el arte. Cuando se habla del arte no se habla de un concepto general (suprauniversal), sino que debe comprenderse que este proceso de comunicación es posible entre el hombre y la obra, concretamente.
Por una parte si la comunicación se produce, como se manifiesta al inicio de la cita anterior, en la creación de la obra, hay que advertir que, en cada interpretación de la obra por parte del espectador, éste la reconstruye para sí, originandose de esta manera, una nueva obra.
Sin caer en un absoluto subjetivismo debemos precisar que una obra se reconstruye entonces de manera diferente para cada perceptor, e incluso, para el mismo perceptor en momentos diferentes( dependiendo de su estado de ànimo, nivel cultural o inspiraciòn), en dependencia del enriquecimiento de su experiencia temática o conceptual para enfrentarse al proceso de descodificación de la obra y del grado de dominio que este vaya adquiriendo en el proceso de interpretaciòn de los lenguajes artísticos.
Por Nelson.
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